| En verano se sale más, se sociabiliza más y se hacen planes en los que el consumo de alcohol, y a veces también otras sustancias están presentes y absolutamente normalizadas. Estas situaciones pueden ser un disparador de recaídas para las personas que se encuentran en proceso de rehabilitación. Fiestas hasta la madrugada con conciertos, festivales o orquestas o DJ’s, terrazas donde no solo están presentes los helados, etc. Esto se convierte en un auténtico desafío en algunos momentos, por este motivo se recomienda que las personas en rehabilitación sigan unas pautas mínimas que les ayuden en esta prevención de recaídas. |