Las mujeres consumen el doble de psicofármacos que los hombres. Además de una mayor prevalencia de depresión o ansiedad, las especialistas avisan de que detrás de estas cifras está la visión androcéntrica de la medicina y los sesgos de género en los diagnósticos.
Las mujeres solo suponen un 33% del total de consumidores de drogas en el mundo y solo suponen el 8% de la población encarcelada por este motivo. ¿Por qué es importante incluir el enfoque de género aunque los porcentajes sean menores?