Durante décadas, las adicciones fueron interpretadas principalmente como un problema moral. El consumo de alcohol, tabaco o drogas ilícitas era visto como una señal de debilidad de carácter, falta de disciplina o incluso delincuencia. Sin embargo, los avances de la psiquiatría, la neurociencia y la salud pública han transformado profundamente esa percepción.
El Ministerio planea prohibir la venta de bebidas energéticas a menores de 16 años mediante un nuevo anteproyecto, tras decaer su tramitación conjunta con la ley de publicidad de alimentos insanos. Una vez concluida la consulta pública y completada la tramitación en el Consejo de Ministros, el texto deberá ser debatido y votado en el Congreso, donde necesitará la mayoría de votos a favor.