La carta ha ido acompañada de 131 estudios científicos no incluidos en el informe de evaluación publicado por la Comisión Europea, con el objetivo de que el Ejecutivo comunitario tenga conocimiento de ellos.
El Parlamento británico ha aprobado una ley que sanciona la venta de cigarrillos a los nacidos después del 1 de enero de 2009. La medida ha reavivado el conflicto entre salud pública y libertad individual.