La medida refuerza la incorporación del enfoque de derechos humanos en los debates globales sobre política de drogas, en un momento en que la comunidad internacional revisa los fundamentos del régimen mundial de control.
La impulsividad en chicos y chicas de entre 15 y 17 años se relaciona con una mayor frecuencia de uso problemático de videojuegos, redes sociales, compras compulsivas y otras adicciones “comportamentales”.