Según cita la misma institución, en palabras del doctor Carlos Jiménez, presidente de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), “el humo del tabaco altera la capacidad motora y cognitiva, se tienen menos reflejos justo cuando más lo necesitas y así es más fácil sufrir un accidente”.
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,Auckland , Te Pou o te Whakaaro Nui-National Centre of Evidence based Workforce Development, 2017, 145 p.
Arana, X., Comas, D., Consumo de alcohol y violencia de género. Perspectiva de los y las profesionales del ámbito de las drogodependencias, jurídico y social.
,Donostia-San Sebastián, Instituto Vasco de Criminología, 2017, 201 p.
Esta investigación trata de poner en relación la cuestión del alcohol y otras drogas con la violencia de género, pero de ninguna manera trata de lanzar hipótesis o construir relaciones empíricas entre ellos, o sobre si el alcohol y otras drogas influyen en los comportamientos violentos. Sí sostiene que, al menos en determinados casos, el consumo de drogas o alcohol debería considerarse un agravante en la violencia de género.