| El problema de la sobreestimulación es que, al igual que hacen las drogas de síntesis, provoca lo que denominamos "tolerancia". Es decir, el organismo se acostumbra a recibir con regularidad su dosis de estímulos, hasta que llega un momento en el que tal dosis no le satisface. ¿Qué hace entonces? Pues muy sencillo: buscar una dosis mayor. |